¿ESTÁS CRECIENDO?

Espiritualmente también se crece, también se rompen límites. Si no lo hacemos, nos quedamos estancados en que recibimos al Señor Jesucristo en nuestro corazón, y con eso ya estamos conformes. Pero Dios tiene mucho más para darnos. Con fe ya es suficiente para ser salvo, pero el cristiano también tiene un llamado a crecer como tal.
Así como los deportistas se ejercitan a diario, teniendo una dieta programada y una rutina de ejercicios, los cristianos también debemos tener ciertas actividades que desarrollar para crecer y madurar en lo espiritual.

En 2ª de Pedro 1:3-11 encontramos una exhortación al crecimiento en las virtudes cristianas, en donde vemos que Dios nos capacitó para crecer (v. 3-4), y nos da una lista para poder hacerlo (v. 5-7) y también nos dice para qué sirve ese crecimiento (v. 8-11): para crecer en el conocimiento de Jesucristo; no ser inútiles e improductivos; no caer jamás; y asegurarnos la eternidad con Dios.
Con estos resultados como promesa ¿no vale el esfuerzo para crecer? ¿Lo estás haciendo?
2ª de Pedro 1:3-11 / 1ª Tesalonicenses 5:23.

 

Daniel Castoldi, Intentando ser discípulo de Cristo. Misionero, pastor, Bachiller en Ministerio, es Argentino.  Exégeta en la traducción de la Biblia en LETRA. 
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