
“Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú has enviado.” Juan 17:3.
Lo importante de ser cristianos, es conocer a Dios. A veces, lo que hacemos es aprender las formas correctas de ser creyente. Enseñamos y aprendemos a cómo ser cristianos, pero no enseñamos ni aprendemos a conocer a Dios. Y Dios lo que quiere es que lo conozcamos.
Tenemos una especie de manual del buen cristiano: no mentimos, no robamos, somos honestos, nos congregamos todos los domingos, cuando hay que levantar las manos en el culto las levantamos, y cuando hay que cerrar los ojos para orar, los cerramos… pero no tenemos relación con Dios. Cuando lo realmente importante de leer la Biblia, de orar, de adorar, de congregarnos, es conocer a Dios, relacionarnos con Él, saber cómo es, cómo piensa, qué quiere de nosotros, cuál es su propósito, cuál es su voluntad. Y que Él sea nuestra plenitud.
Por ejemplo, sabemos que su voluntad es buena, agradable y perfecta, ¿pero sabemos cuál es su voluntad? Tenemos mucha información sobre Dios, pero ¿lo conocemos realmente? ¿Conocemos al Dios que adoramos?
No sigamos costumbres ni tradiciones, no nos comportemos de forma automatizada con Dios, sino de manera relacional, entregándole todo nuestro ser, para conocer en intimidad y profundidad al Dios que adoramos.

Daniel Castoldi, Intentando ser discípulo de Cristo. Misionero, pastor, Bachiller en Ministerio, es Argentino. Exégeta en la traducción de la Biblia en LETRA.