
A veces, nuestra oración puede llegar a ser así: ¡¡¡Señor dame tu Amor para amar a otros!!! Siempre y cuando piense como yo, no escuche reggaetón, no fume, no tenga tatuajes ni piercings, no sea divorciado ni tome cerveza, no use pañuelos verdes, no sea madre soltera, no vaya a bailar, no sea gay ni mire a los pitufos… ¡¡¡pero dame de tu Amor para amar a mi prójimo!!!
Pretendemos amar con nuestros propios parámetros, y de acuerdo a nuestros puntos de vista. Pero así no es como Dios ama.
En Lucas 6:31-32, Jesús dice «Traten a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes. ¿Qué mérito tienen ustedes al amar a quienes los aman?».
Amar como Dios ama, es aceptar a quienes nadie acepta y amar a quien nadie ama. Aceptemos el desafío, de amar como Dios ama.

Daniel Castoldi, Intentando ser discípulo de Cristo. Misionero, pastor, Bachiller en Ministerio, es Argentino. Exégeta en la traducción de la Biblia en LETRA.
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