GLORIA ETERNA EN CRISTO

 Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que Él os exalte a su debido tiempo,  echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros.

 Sed de espíritu sobrio, estad alerta. Vuestro adversario, el diablo, anda al acecho como león rugiente, buscando a quien devorar.

 Pero resistidle  firmes en la fe, sabiendo que las mismas experiencias de sufrimiento se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo. 

VISITAS: 673

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *